Meditación (infantil), un hábito saludable que permanecerá en el nuevo escenario

Algo tan sencillo como cerrar los ojos y poner nuestra mente en blanco se está convirtiendo en un excelente entretenimiento para grandes y pequeños, además de una relajante actividad para compartir en familia

A 23 de abril de 2020. Durante estas semanas una de las cosas con la que todos soñamos es poder respirar al aire libre. Y una de las maneras en la que muchos lo consiguen, aunque sea mental y simbólicamente,  es a través de la meditación, una disciplina para la que en nuestra antigua vida apenas teníamos tiempo, y que ahora, a veces, nos sobra. Con ella es posible mantener un estado de bienestar mental y emocional, que mediante la relajación nos permite conectar con nosotros mismos y canalizar la energía hacia un estado de concentración dónde podemos potenciar los pensamientos positivos.
Si todavía no lo has probado, sigue las recomendaciones de los expertos en animación del Barceló Maya Grand Resort, acostumbrados a impartirla en este emblemático complejo para aliviar el estrés de muchos de los clientes que habitualmente los visitan, y que gustan de adentrarse en este arte junto a sus hijos:
1. Elige una zona ventilada como una terraza o un balcón, o en su defecto una habitación lo más despejada posible.
2. Coloca una esterilla, una toalla o una manta doblada para sentarse en el suelo.
3. Utiliza ropa cómoda que os permita sentaros con una posición correcta, y aceptar los pensamientos que vayan surgiendo.
4. Pon una música de ambiente que emule a la naturaleza con sonido del mar, un río o un bosque repleto de aves.
5. Empieza con pequeñas meditaciones de 10 minutos, e intenta relajarte a través de una respiración larga y profunda, dejando la mente en blanco.
6. Si lo haces en familia puedes acompañar la meditación con la lectura de un cuento tranquilo (existen historias infantiles específicas para hacer meditación) o, incluso, crear uno vosotros mismos a partir de la descripción que tus hijos hagan de 10 cualidades que crean tener ellos mismos.
Si lo hacéis a menudo notaréis un alivio tan grande y un estado mental tan sano y positivo que hará que esta actividad familiar  se convierta en un clásico de vuestras rutinas incluso cuando acabe el confinamiento y todo vuelva a la normalidad.